Euskara | Español
Izenburua: LOS ANARQUISTAS Y LA GUERRA EN EUSKADI
Egilea: CHIAPUSO, MANUEL / JIMENEZ DE ABERASTURI, LUIS M.
ISBN: 978-84-7148-434-5
Bilduma:  EASO
Urtea: 2009
Orrialde kopurua: 520
Neurriak: 170 X 240 zm.
erosi
Erreseina

LOS ANARQUISTAS Y LA GUERRA EN EUSKADI reúne en un mismo volumen tres textos ya clásicos sobre la peripecia bélica, política y también vital de los militantes de la CNT desde el 18 de julio de 1936 hasta el Pacto de Santoña. Una peripecia narrada con pasión y, al mismo tiempo, apasionante, personificada en Manuel Chiapuso, Félix Liquiniano y Casilda Méndez, testigos de primerísima fila en aquellos acontecimientos históricos. En vista de que estos textos se hallaban agotados desde hacía ya tiempo, Txertoa ha decidido publicarlos conjuntamente, corregidos, sin que pierdan por ello un ápice del sabor del momento en el que están inspirados y en el que fueron escritos, e ilustrados con abundantes fotografías, muchas de ellas inéditas.

Los anarquistas y la Guerra en Euskadi-La Comuna de San Sebastián es, básicamente, el relato de los hechos que tuvieron lugar en Donostia cuando, al fracasar el golpe de estado, éste se convirtió en una guerra civil. Los voluntarios donostiarras, como lo hicieron los catalanes o los madrileños, tuvieron que enfrentarse a los sublevados y rescatar su ciudad combatiendo calle por calle hasta vencer.

En El Gobierno Vasco y los anarquistas-Bilbao en guerra, Manuel Chiapuso, autor y protagonista en gran parte de lo que describe, expone su visión abiertamente crítica de la actuación del Gobierno de Aguirre. Cabe recordar que, en un momento dado, batallones de la CNT abandonaron el frente y se posicionaron ante las trincheras nacionalistas.

Casilda, miliciana es la pequeña y única historia posible de la militante anarquista más conocida del País Vasco y, sin duda, una de las más destacadas de España. Encarcelada -29 años de condena-, consiguió la libertad en 1936. Pronto se vería envuelta en los combates de San Sebastián. Pero sus vivencias no se ciñen únicamente a la lucha armada. Casilda defendió con energía y coraje la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Su lucha no terminó con la caída de la República. Durante la Segunda Guerra Mundial, participó en la lucha clandestina contra los alemanes. Toda su vida la dedicó a su compromiso político.